Debo haber estado casi dormido cuando leí sobre los hongos que crecen entre las raíces de los árboles. La cabeza caída en el borde de mi silla, la boca a medio abrir. Leí que, a lo largo de los años, una misma seta puede extenderse por varios kilómetros cuadrados bajo la tierra. Crecen por entre las piedras, regando subterráneamente el bosque con filamentos pequeñísimos, impregnando el suelo de señales, de marcas, de cables. Algunos árboles, aprovechando la confusión, dejan crecer sus raíces hasta cubrir el doble del tamaño de su copa. Casi sin quererlo y casi sin notarlo, en algún momento entre cientos de años de crecimiento, mezclan sus raíces con los hongos, tocan apenas los filamentos, estiran las piernas con el temblor tímido de quien toca el agua por primera vez en meses. Una raíz toca un hongo, el hongo toca otra raíz. Debo haber estado casi dormido cuando la enorme red infinita de cosas que suceden bajo el suelo del bosque comenzó a extender sus filamentos entre las grietas de mi mente. Cientos de kilómetros ininterrumpidos en los cuales brotan y mutan cosas de las cuales no me he enterado. Un árbol detecta una amenaza, un insecto o un mamífero, y envía, entre los hongos, una señal que llega hasta otro árbol. Señales químicas, eléctricas, nutrientes y quién sabe qué otra clase de códigos, secretos o silencios. Debo haber estado casi dormido, pero igualmente alcancé a escuchar el cuchicheo interminable del bosque entero.

Debo de haber estado dormido cuando sentí los racimos de murmullos vibrando bajo mis pies, habité la sombra de los árboles más altos y me hice a un lado para dejarlos pasar, di un paso atrás para no interrumpir la conversación. 

Debo de haber estado dormido, y sentí un terror profundo. Las voces me parecieron calmas y las luces gentiles, pero me aterró el silencio que sobrevino después. Para entonces puedo haber estado despierto. En algún punto, la vibración se apagó bajo la tierra y los troncos se hicieron como torres solitarias, pilares enflaquecidos, vestigios de las ruinas de algún salón que fue. Leí que, algunas veces, la capa de hongos que rodea las raíces de un árbol se pierde o desprende, dejándolo aislado en algún rincón del bosque. A veces lo causa alguna enfermedad, otras el empobrecimiento de la calidad del suelo. Me imaginé que esas veces el árbol queda flotando como un poste en medio de la marea alta, sordomudo, quizás incluso medio anestesiado. Me lo imaginé, como yo, medio dormido. En medio del miedo me imaginé a un pueblo entero en silencio. Vi a las gentes de esta tierra pisando con suelas manchadas la tierra muerta de alguna zona de sacrificio. Me imaginé las bocas rotas y el gesto tembloroso de todos aquellos a quienes se les quitó su lenguaje y se les extirpó su tierra. Debo de haber estado dormido y ya no pude aguantar el silencio. Sacudí las piernas entumecidas y quise imaginarme a los hongos creciendo nuevamente entre los suelos explotados de algún bosque araucano.

 Vicente Ruil

si quieres saber más aún:

 

FFungi

En esta oportunidad, queremos destacar el trabajo de la Fundacion Fungi Global, ONG chilena que tiene como misión explorar a los hongos para aumentar el conocimiento sobre su diversidad, promover soluciones innovadoras a problemas contingentes, educar sobre su existencia y aplicaciones, además de recomendar políticas públicas para su conservación. 

 

¿Por qué hongos?

  • Las levaduras también son hongos y sin ellas no habría pan, cerveza, vino, chocolate, café…
  • Generan reservorios de carbono, importantes aliados a los efectos del cambio climático.
  • Patrimonio cultural de los pueblos originarios y sabiduría ancestral. 
  • A través de la descomposición reciclan toda la materia orgánica del planeta, ¡incluso la tuya!
  • Micorremediadores de excelencia, capaces de limpiar residuos tóxicos como el petróleo o convertir la radiación en energía química para crecer.
  • Aliados de la medicina humana, se ha comprobado la efectividad de los hongos Psilocybes para tratar la depresión y estrés post traumático o como el moho Penicillium chrysogenum del cual se sintetizó el antibiótico penicilina.

 

Fuentes

Wohlleben, Peter. “El lenguaje de los árboles”, La vida secreta de los árboles. (Libro)

Schwartzberg, Louie. Fantastic Fungi (Documental)

“Hidden webs of fungi protect some forests from drought but leave other vulnerable” https://www.sciencemag.org/news/2020/08/hidden-webs-fungi-protect-some-forests-drought-leave-others-vulnerable

ffungi.org

Fotos

Foto 1: Phoenix Han

Foto 2: Kylli Kittus

Foto 3: Bankim Desai

 

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