Sabemos que el aislamiento y las dificultades por las que pasa cada uno pueden transformarse en una sensación de intranquilidad constante. Existen varias maneras de controlar la ansiedad y una de ellas es mediante el mindfulness. Algunos lo conocerán y otros nunca han escuchado sobre el. A grandes rasgos, se trata de prestar atención al momento presente de forma deliberada y sin emitir juicios mediante diferentes ejercicios. Algo así como un gimnasio para la mente.

Hace unos años, se realizó un estudio en el que participaron más de dos mil personas. Todos tenían un celular y durante el día les hacían preguntas para saber que estaban haciendo, en qué estaban pensando y hasta que punto eran felices. Lograron descubrir tres cosas muy relevantes. La primera, el 47% de las veces la gente no estaba pensando en lo que estaba haciendo. La segunda, eran menos felices cuando su mente estaba dispersa. Y la tercera, su nivel de felicidad se relaciona más con lo que pensaban, que con lo que hacían. La conclusión fue: ‘La mente humana tiende a dispersarse y una mente dispersa es una mente infeliz. La capacidad de pensar en lo que no está sucediendo es un logro cognitivo que conlleva un coste emocional’.

Cada vez son más los estudios que hablan de sus grandes beneficios. Es meditación desde una perspectiva más ‘moderna y práctica’ que busca llegar a todo tipo de personas independiente de sus creencias. A continuación, te dejamos algunos ejercicios para que veas si te hace sentido y puedas probar diferentes maneras de encontrar tranquilidad.

  • Cuando comiences el día, quédate recostado en tu cama unos minutos y concéntrate en tu respiración. Inhala y exhala por la nariz. Comienza a imaginar una luz dorada que envuelve todo tu cuerpo y se extiende hacia fuera llenando la habitación. Explora, disfruta la sensación y agradece por tener la oportunidad de vivir un día más.
  • Haz una lista con los cinco sentidos y durante el día dedícate a percibir estímulos interesantes para cada uno de ellos.
  • Intenta concentrarte plenamente en al menos una comida. Observa, siente, huele, saborea y analiza todas sus características.
  • ¡Baila! Aunque sea solo en una pieza. Quizás te sientas incomodo o se te de perfecto. Pero haciéndolo podrás conectarte de otras formas con la música que más te gusta y liberarás endorfinas.
  • Encuentra al amigo que hay en tu interior. Imagina que tus problemas le están pasando a un amigo que quieres mucho y necesita tu ayuda. ¿Como sabes si te resulta más fácil encontrar soluciones?
  • Elimina el desorden de tu vista. Los espacios organizados nos ayudan a darle una mejor ‘organización’ a nuestra propia mente.
  • Ponte cómodo, cierra los ojos e imagina un lugar que para ti represente paz. Dedícate a dibujar detalladamente esa imagen en tu mente. Piensa en los colores, las texturas, las sensaciones.
  • Cuando no te encuentres muy bien, presta atención a lo que estas sintiendo, identifícalo y ponle una puntuación entre 1 a 10 en nivel de intensidad.

Esperamos que te sirvan estos ejercicios y puedas implementarlos en tú día a día. Nunca está demás probar nuevas estrategias que nos ayuden a alcanzar una consciencia plena.

Si quieres aprender más aún:

Fuentes:

Davie Michie (2016) ‘Por qué el mindfulness es mejor que el chocolate’.

Dra. Arlene K. Unger (2016) ’50 ejercicios de mindfulness y relajación para reducir el estrés’.

https://www.mindfulness-salud.org/mindfulness/que-es-mindfulness/ 

https://psicologiaymente.com/meditacion/mindfulness-8-beneficios-atencion-plena

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